Salud y Bienestar 2 min de lectura

El hongo que 'persigue' a sus presas: cómo Ophiocordyceps controla insectos como zombis

Un parásito que secuestra el sistema nervioso de hormigas y otros artrópodos para su propia dispersión

El hongo que 'persigue' a sus presas: cómo Ophiocordyceps controla insectos como zombis

El género de hongos Ophiocordyceps es uno de los ejemplos más perturbadores y fascinantes de manipulación biológica en la naturaleza. Su especie más estudiada, Ophiocordyceps unilateralis, ataca específicamente a las hormigas carpinteras.

Tras infectar a su hospedador, el hongo crece silenciosamente dentro de la hormiga, consumiendo sus tejidos no vitales. En una fase final, libera compuestos químicos que secuestran el sistema nervioso de la hormiga, forzándola a abandonar la colonia y trepar por una planta hasta una altura exacta (unos 25 cm). Allí, la hormiga, ya controlada, muerde con fuerza una vena de una hoja con sus mandíbulas, fijándose en ese lugar. Este comportamiento, imposible para una hormiga sana, es el 'punto de tiro' perfecto para el hongo.

Una vez anclada, la hormiga muere. El hongo brota de su cabeza en forma de un tallo largo que libera esporas sobre el suelo del bosque, infectando a nuevas víctimas que pasan por debajo. Estudios de la Universidad de Harvard han revelado que el hongo puede incluso manipular la hora del día en que la hormiga muere, sincronizando la liberación de esporas con el momento de mayor humedad ambiental para maximizar su supervivencia.

Este ciclo, descrito por primera vez en detalle en 2009, no solo ocurre en hormigas. Se han encontrado especies de Ophiocordyceps especializadas en controlar polillas, escarabajos y hasta grillos, cada una con un 'protocolo' de control zombi específico para su hospedador.

Fuente: Estudio de la Universidad de Harvard publicado en la revista 'Proceedings of the National Academy of Sciences' (PNAS), 2009. Documental 'Planet Earth II' de la BBC.

¿Te gustó esta curiosidad?

Compártela con tus amigos