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El Quitón 'Acanthopleura granulata': El Asombroso Molusco con Cientos de Ojos Hechos de Roca Viva

Esta criatura marina acorazada posee cientos de lentes visuales compuestas de aragonito cristalino, siendo el único animal vivo capaz de enfocar imágenes con minerales sólidos.

El Quitón 'Acanthopleura granulata': El Asombroso Molusco con Cientos de Ojos Hechos de Roca Viva

En las costas rocosas del Caribe habita Acanthopleura granulata, un molusco poliplacóforo conocido popularmente como quitón de las Indias Occidentales. A simple vista, asemeja una criatura prehistórica inerte adherida a los arrecifes, protegida por ocho placas superpuestas. Sin embargo, su armadura esconde una de las mayores rarezas ópticas de la biosfera: cientos de ojos funcionales cuyas lentes están talladas en roca mineral pura.

A diferencia de los vertebrados e insectos, que enfocan la luz mediante tejidos orgánicos basados en proteínas o quitina, este molusco utiliza aragonito, una variante cristalina de carbonato de calcio que integra su propia concha. Un ejemplar adulto puede albergar hasta mil diminutos ocelos distribuidos por su superficie. Un estudio publicado en la revista Science en 2015 demostró que estas estructuras no son simples fotorreceptores: poseen una córnea mineral y una cámara interna que proyecta imágenes reales sobre una retina subyacente, lo que le permite identificar la silueta de depredadores a más de dos metros de distancia.

El uso de lentes líticas resuelve un dilema evolutivo fascinante. Dado que el aragonito suele desviar la luz en dos rayos divergentes provocando visión doble, el molusco organiza la estructura atómica de los cristales con una orientación milimétrica para anular la distorsión. Además, dado que el batir de las olas y los sedimentos desgastan periódicamente su caparazón, el quitón reemplaza de forma continua sus ojos dañados por otros nuevos, convirtiéndose en el único animal sobre la faz de la Tierra que perpetúa el sistema óptico mineral que se creía extinguido con los antiguos trilobites.

Fuente: Revista Science (2015) / MIT Department of Materials Science and Engineering

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