Tras el desastre nuclear de 1986, el sarcófago de hormigón construido a toda prisa sobre el reactor 4 de Chernóbil comenzó a degradarse peligrosamente. Para evitar un colapso catastrófico que liberara toneladas de polvo radiactivo, los ingenieros internacionales idearon una solución titánica: el Nuevo Sarcófago Seguro (NSC), la mayor estructura terrestre móvil jamás creada por la humanidad.
El gran obstáculo residía en los niveles letales de radiación que aún emanaban de la ruina: los obreros no podían trabajar directamente sobre ella. Por ello, la estructura se ensambló en una zona desmedidamente descontaminada a más de 300 metros de distancia. Con 108 metros de altura, 162 metros de longitud y una envergadura de 257 metros, el gigantesco arco de acero superaba la altura de la Estatua de la Libertad y pesaba más de 36.000 toneladas, triplicando el peso de la Torre Eiffel.
La fase definitiva tuvo lugar en noviembre de 2016. Para trasladar semejante mole, se instalaron raíles especiales revestidos con almohadillas de teflón. Un sofisticado sistema de 224 gatos hidráulicos empujó el arco centímetro a centímetro a una velocidad media de apenas 10 metros por hora. A lo largo de varios días, la megaestructura se deslizó suavemente durante 327 metros hasta encajar de forma milimétrica sobre el reactor dañado.
Diseñado para resistir tornados de escala F3 y terremotos de magnitud 6, el interior del arco está presurizado para evitar fugas y cuenta con puentes grúa robotizados para desmantelar de forma remota el reactor durante el próximo siglo.
Fuente: European Bank for Reconstruction and Development (EBRD) - Chernobyl New Safe Confinement Project