Durante más de 270 años, la protección de la humanidad frente a las tormentas eléctricas apenas varió: la varilla metálica concebida por Benjamin Franklin en 1752. Sin embargo, en la cumbre del monte Säntis, en los Alpes suizos, un equipo internacional de físicos logró un hito histórico: guiar y desviar un rayo natural utilizando exclusivamente un haz de luz láser.
El proyecto, coordinado por el consorcio Laser Lightning Rod y publicado en Nature Photonics en 2023, instaló un colosal láser de teravatios capaz de emitir mil pulsos ultracortos por segundo hacia las nubes de tormenta. Al concentrar tal magnitud de energía en el aire, el rayo láser ioniza instantáneamente las moléculas de nitrógeno y oxígeno, arrancando electrones y forjando túneles microscópicos de aire caliente y baja densidad denominados 'filamentos de plasma'.
Estas columnas de plasma efímeras funcionan como auténticos cables conductores invisibles. Los sensores de alta precisión del equipo demostraron que una descarga natural siguió la trayectoria del haz óptico durante más de 50 metros antes de descargarse de forma segura en la torre de comunicaciones de la montaña.
El avance abre la puerta a un nuevo paradigma en seguridad para infraestructuras hipersensibles, tales como aeropuertos, plataformas de lanzamiento espacial o reactores nucleares, permitiendo crear 'pararrayos virtuales' que se proyectan cientos de metros hacia el cielo según la necesidad meteorológica sin requerir torres físicas descomunales.
Fuente: Nature Photonics (Houard et al., 2023 - 'Laser-guided lightning')