Historia 2 min de lectura

El Sínodo del Cadáver: El Insólito Juicio que Sentó los Restos de un Papa en el Banquillo

En el año 897, Roma presenció uno de los episodios más macabros de su historia: el juicio formal y la condena judicial de un pontífice fallecido nueve meses antes.

El Sínodo del Cadáver: El Insólito Juicio que Sentó los Restos de un Papa en el Banquillo

En el gélido enero del año 897, la Basílica de San Juan de Letrán en Roma albergó el conocido como Sínodo del Terror o Synodus Horrenda. El papa Esteban VI, inmerso en las violentas luchas de poder que azotaban a la nobleza italiana, ordenó exhumar el cuerpo de su predecesor, el papa Formoso, fallecido nueve meses atrás.

Vestido con suntuosos ornamentos litúrgicos y colocado rígidamente sobre un trono episcopal frente a un tribunal eclesiástico, el cuerpo putrefacto de Formoso fue sometido a un juicio formal. Se asignó un joven diácono como abogado defensor, quien, paralizado por el miedo, intentaba responder a los furibundos gritos y acusaciones de usurpación ilegítima formulados por el propio Esteban VI.

El veredicto consumó una de las mayores venganzas institucionales de la Edad Media:

  • Condena unánime: Formoso fue declarado culpable de violar el derecho canónico y acceder de manera fraudulenta a la sede papal.
  • Anulación de actos: Cada una de las bulas, ordenaciones y nombramientos realizados durante su pontificado fueron declarados formalmente nulos.
  • Mutilación simbólica: Le cercenaron los tres dedos de la mano derecha que utilizaba para impartir bendiciones solemnes.

Tras despojar el cadáver de sus vestiduras papales, fue arrastrado por las calles romanas y lanzado a las turbias corrientes del río Tíber. El escándalo social fue tan colosal que desató una revuelta ciudadana apenas unos meses después: Esteban VI fue derrocado, encarcelado y finalmente estrangulado en su celda carcelaria.

Fuente: The Bad Popes (E.R. Chamberlin) / Enciclopedia Católica

¿Te gustó esta curiosidad?

Compártela con tus amigos