Historia 2 min de lectura

La Gran Inundación de Cerveza de Londres de 1814: La Colosal Ola de Porter que Arrasó las Calles de St. Giles

El estallido fortuito de una cuba provocó una marea de casi un millón y medio de litros de alcohol que derrumbó edificios enteros.

La Gran Inundación de Cerveza de Londres de 1814: La Colosal Ola de Porter que Arrasó las Calles de St. Giles

El 17 de octubre de 1814, el humilde distrito londinense de St. Giles presenció uno de los desastres urbanos más insólitos de la era industrial. En la cervecería Meux and Company, situada en Tottenham Court Road, una colosal cuba de fermentación de casi siete metros de altura cedió de forma repentina tras fracturarse uno de sus pesados aros de hierro de más de trescientos kilos.

La violenta descompresión desató un efecto dominó que destrozó varios toneles colindantes. En cuestión de segundos, una marea de entre 1,2 y 1,5 millones de litros de cerveza negra tipo porter salió disparada hacia la vía pública. La formidable masa líquida formó una ola de casi cuatro metros de altura que avanzó con furia por el callejón de New Street derribando los muros de ladrillo de las viviendas circundantes.

El torrente inundó varios sótanos habitados, incluido uno donde una familia celebraba un velatorio tradicional, cobrándose la vida de ocho personas, principalmente mujeres y niños que perecieron por traumatismos y asfixia. Las crónicas de la época desmintieron la creencia popular de que la multitud se embriagó en las calles; por el contrario, los vecinos trabajaron en silencio entre el barro alcohólico para rescatar a los supervivientes, soportando un penetrante hedor a malta que impregnó el vecindario durante meses.

La justicia británica dictaminó finalmente que el suceso fue un acto fortuito de Dios, eximiendo a la cervecera de responsabilidades penales. Sin embargo, la catástrofe transformó la industria cervecera mundial, impulsando el abandono de las peligrosas cubas de madera gigantes en favor de depósitos soterrados de mampostería y hormigón.

Fuente: The History Press / British Library Archives

¿Te gustó esta curiosidad?

Compártela con tus amigos