En el reino animal, la falta prolongada de oxígeno suele ser una sentencia de muerte cerebral en cuestión de pocos minutos. Sin embargo, la rata topo desnuda (Heterocephalus glaber), un roedor subterráneo de aspecto alienígena nativo de África oriental, rompe todas las leyes de la bioenergética de los mamíferos gracias a una adaptación metabólica única descubierta por científicos en 2017.
Cuando este animal se enfrenta a concentraciones extremas de dióxido de carbono o a la ausencia total de oxígeno en sus concurridas galerías subterráneas, entra en un estado de animación suspendida: reduce drásticamente su ritmo cardíaco de unas 200 pulsaciones por minuto a apenas 50, detiene su respiración y cambia su combustible metabólico habitual.
En lugar de utilizar glucosa —cuya degradación celular se bloquea de inmediato sin oxígeno mediante el ciclo estándar de glucólisis—, la rata topo desnuda activa transportadores especiales de fructosa hacia los órganos vitales, procesando este azúcar a través de una ruta bioquímica que normalmente solo utilizan las plantas. Esta vía metabólica alternativa evita el bloqueo enzimático de la fosfofructocinasa, permitiendo que el cerebro y el corazón sigan generando trifosfato de adenosina (ATP) vital sin consumir una sola molécula de oxígeno.
Bajo condiciones de laboratorio en atmósferas con un 0% de oxígeno, estos mamíferos lograron resistir hasta 18 minutos sin mostrar secuelas neurológicas o conductuales tras reintroducir aire ambiente, un récord inalcanzable para cualquier otro mamífero conocido.
Fuente: Revista Science (Park et al., 2017: 'Fructose-driven glycolysis supports anoxia resistance in the naked mole-rat')