Naturaleza 2 min de lectura

La Salamandra Fotosintética: El Único Vertebrado que Alberga Energía Solar en sus Propias Células

Un asombroso descubrimiento biológico demostró que los embriones de la salamandra moteada integran algas vivas en su tejido para alimentarse de luz.

La Salamandra Fotosintética: El Único Vertebrado que Alberga Energía Solar en sus Propias Células

Durante más de un siglo, la biología mantuvo como dogma inquebrantable que la fotosíntesis era un privilegio exclusivo de plantas, algas y ciertas bacterias, mientras que el complejo sistema inmunitario de los vertebrados aniquilaría de inmediato a cualquier intruso celular vegetal. Sin embargo, en 2011, un equipo de científicos liderado por el biólogo Ryan Kerney descubrió una excepción sin precedentes en la naturaleza: la salamandra moteada (Ambystoma maculatum).

Los científicos sabían desde hacía décadas que las puestas de huevos de este anfibio norteamericano exhibían un brillante tono verde debido a una relación simbiótica con el alga unicelular Oophila amblystomatis (cuyo nombre significa literalmente 'amante de los huevos de salamandra'). Lo verdaderamente revolucionario ocurrió al analizar los embriones con microscopía de fluorescencia avanzada: las algas no solo rodeaban la cápsula gelatinosa, sino que penetraban el interior de las propias células embrionarias del anfibio.

Dentro del tejido celular de la salamandra, las algas continúan realizando fotosíntesis activa, aportando ventajas metabólicas determinantes:

  • Inyección directa de oxígeno: El alga genera oxígeno molecular dentro de las células del embrión, acelerando drásticamente su crecimiento y tasa de supervivencia.
  • Glucosa bajo demanda: Proporciona subproductos energéticos derivados de la luz solar a cambio de los residuos nitrogenados del anfibio.
  • Tregua inmunológica: Las células de la salamandra desactivan deliberadamente señales de rechazo para permitir la coexistencia del alga dentro de su citoplasma.

Este hallazgo demostró por primera vez que un vertebrado puede coexistir a nivel intracelular con un organismo fotosintético, desdibujando la frontera evolutiva entre el reino vegetal y el animal.

Fuente: Proceedings of the National Academy of Sciences (PNAS) / Dalhousie University

¿Te gustó esta curiosidad?

Compártela con tus amigos