En el noroeste de Wyoming se alza Heart Mountain, una formación rocosa que durante más de un siglo desconcertó a la comunidad científica. Su cima está compuesta por estratos de caliza marina de 500 millones de años que descansan de manera anómala sobre rocas sedimentarias mucho más jóvenes, de apenas 50 millones de años. Más insólito aún: ese descomunal bloque de roca, con una extensión original superior a los 3.400 kilómetros cuadrados, se desplazó casi 50 kilómetros desde su origen sobre una pendiente casi horizontal de apenas dos grados.
Las leyes clásicas de la mecánica de rocas y la fricción dictaban que mover semejante masa sobre un terreno prácticamente plano era imposible sin desintegrar la estructura. Sin embargo, investigaciones geológicas recientes han resuelto el enigma al descubrir un fenómeno extremo denominado descarbonatación por fricción:
- El detonante magmático: Hace unos 48 millones de años, la actividad volcánica del campo de Absaroka y una serie de megaterremotos fracturaron la corteza terrestre.
- Un reactor químico bajo la roca: El roce inicial entre las capas generó temperaturas de fricción superiores a los 800 °C, lo que provocó que el carbonato cálcico de la base se descompusiera instantáneamente en óxido de calcio y copiosas cantidades de dióxido de carbono gaseoso.
- Efecto aerodeslizador: Al no poder escapar, el gas comprimido a presiones extremas levantó el gigantesco bloque, eliminando prácticamente toda la fricción y permitiendo que la montaña se deslizara a más de 100 km/h en cuestión de minutos.
El cataclismo de Heart Mountain representa el deslizamiento de tierra continental más extenso conocido en el planeta, demostrando que los relieves terrestres no siempre se esculpen a lo largo de eones, sino que a veces pueden reconfigurarse en un abrir y cerrar de ojos.
Fuente: Journal of Structural Geology / United States Geological Survey (USGS)