El 15 de junio de 1859, en la remota isla de San Juan —un territorio disputado en el estrecho de Juan de Fuca entre la colonia británica de la isla de Vancouver y el territorio estadounidense de Washington—, un granjero estadounidense llamado Lyman Cutlar descubrió a un gran cerdo negro devorando las patatas de su huerto. Exasperado, Cutlar disparó y mató al animal. Aquel ejemplar, sin embargo, pertenecía a Charles Griffin, empleado de la influyente Compañía de la Bahía de Hudson británica.
Lo que debió resolverse como una disputa vecinal derivó en una escalada militar desproporcionada:
- Despliegue inicial: Ante las amenazas británicas de arrestar al colono, los estadounidenses pidieron auxilio militar. El capitán George Pickett desembarcó en la isla con 66 soldados del Ejército de EE. UU. para reclamar soberanía.
- Respuesta imperial: El gobernador colonial británico, James Douglas, ordenó el envío de tres buques de combate de la Royal Navy con órdenes de intimidar y desalojar a las tropas norteamericanas.
- El punto crítico: Para agosto de 1859, 461 soldados estadounidenses y 14 cañones estaban atrincherados frente a cinco buques de guerra británicos tripulados por 2.140 hombres y equipados con 167 cañones pesados.
La confrontación estuvo a segundos de desatar una guerra a gran escala. La paz se salvó gracias a la sensatez del almirante británico Robert L. Baynes, quien desestimó las órdenes de desembarco señalando que era absurdo «involucrar a dos grandes naciones en una guerra por una disputa sobre un cerdo». El conflicto concluyó con una ocupación militar pacífica conjunta durante doce años, sin que se disparara un solo tiro humano.
Fuente: National Park Service: San Juan Island National Historical Park / Mike Vouri, 'The Pig War: Standoff at Griffin Bay'