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La Real Expedición Balmis: La Odisea que Vacunó al Mundo con una Cadena de Niños

En 1803, antes de la refrigeración, un médico cruzó océanos preservando la vacuna de la viruela de brazo a brazo en 22 huérfanos.

La Real Expedición Balmis: La Odisea que Vacunó al Mundo con una Cadena de Niños

A principios del siglo XIX, la viruela era una de las enfermedades más letales del planeta, cobrándose millones de vidas. Aunque Edward Jenner había descubierto la vacuna en 1796, existía un obstáculo logístico insalvable: el fluido biológico se degradaba en pocos días y no existían sistemas de refrigeración para transportarlo a ultramar. Fue entonces cuando el médico alicantino Francisco Javier Balmis concibió una solución tan audaz como insólita.

El 30 de noviembre de 1803, zarpó del puerto de A Coruña la corbeta María Pita con 22 niños huérfanos de entre 3 y 9 años a bordo, acompañados por Isabel Zendal, considerada por la OMS como la primera enfermera en misión internacional. La estrategia consistía en inocular el virus atenuado a dos niños cada semana; cuando desarrollaban las pústulas vacunales, se extraía el fluido limpio y se inoculaba a los dos siguientes. De este modo, el suero protector viajó vivo como una cadena humana ininterrumpida a través del Atlántico.

La misión, conocida como la Real Expedición Filantrópica de la Vacuna, se convirtió en la primera campaña de salud pública global de la historia. Durante más de tres años, la expedición no solo inmunizó a cientos de miles de personas en América, Filipinas y Macao, sino que fundó comisiones de vacunación locales para perpetuar el proceso de forma gratuita. El propio Edward Jenner escribió asombrado: «No imagino en los anales de la historia un ejemplo de filantropía tan noble y extenso como este».

Fuente: Organización Mundial de la Salud (OMS) y Archivo General de Indias

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