En 2013, un equipo de científicos de la Universidad de Zhejiang (China), liderado por el profesor Gao Chao, batió el récord Guinness de ligereza material al sintetizar el aerogel de carbono de grafeno. Este compuesto marcó una densidad asombrosa de apenas 0,16 miligramos por centímetro cúbico, lo que significa que es aproximadamente seis veces más liviano que el propio aire atmosférico que respiramos.
Para demostrar su insólita levedad, los investigadores colocaron una esponja cilíndrica de este material directamente sobre los estambres y pétalos de una flor de cerezo; la flor ni siquiera se dobló bajo su peso. La clave de esta proeza reside en su proceso de fabricación mediante liofilización de nanotubos y láminas de grafeno de un solo átomo de espesor, lo que genera una arquitectura microscópica donde el 99,9% del volumen total es aire atrapado.
A pesar de parecer una sombra etérea, el aerogel de grafeno posee propiedades mecánicas e industriales revolucionarias:
- Elasticidad hiperbólica: Puede comprimirse hasta un 80% de su tamaño original y rebotar intacto a su forma previa sin perder resistencia estructural.
- Capacidad de absorción colosal: Es capaz de tragar hasta 900 veces su propio peso en compuestos orgánicos como aceites y disolventes en cuestión de segundos, sin absorber una sola molécula de agua.
- Conductividad eléctrica y térmica extrema: Abre la puerta a baterías ultraligeras, supercondensadores y aislamientos espaciales para misiones criogénicas.
Su desarrollo supone un antes y un después en la ingeniería de materiales, transformando la limpieza de vertidos petrolíferos en alta mar y el diseño aeroespacial.
Fuente: Nature Materials / Advanced Materials (Zhejiang University, 2013)